sábado, 29 de diciembre de 2007

El mejor regalo

Dice alguien que se supone lo conoció mejor que sus amigos los evangelistas, que Jesús decía que el que tiene esperanza lo tiene todo, yo me imagino qué quiso decir cuando veo esta realidad que (como dice Sabina) decepciona tanto que toca inventarse algo para ir tirando, entonces y porque la esperanza es la fuente de todas las fantasías (como es bien sabido por los expertos en albergarla), a mi me dan ganas de regalar un poco de la mía, aprovechando esta época que como pocas otras, promueve además del consumo, la generosidad (aunque cada vez menos o con menos buenas intenciones, pero eso es harina de otro costal). Por eso pongo en palabras las cosas que parece que no se pudieran regalar de otra manera, sólo señalándolas, haciendo saber que a todos nos pasan, todos los días, para recordarnos que la esperanza está a la vuelta de la esquina, esa esperanza que nos da todo cuando pone un cartel que dice: ¡posible! encima de todas las puertas, incluso aquellas que no tenemos intenciones de abrir.

Los ojos más lindos del mundo mirando quién sabe qué en el retrovisor de un carro que pasa, un poema que habla de nosotros como si nos conociera, un beso por el Messenger, un punto verde en el Gmail y un guiño de la casetica del Balotto. La sensación intempestiva de que hay algo qué perder, el segundo en el que podemos ver (aunque sea un tris) a través de la muralla de un corazón cobarde, una nube que pasa premonitoria con la forma exacta de nuestros sueños y un billete de 20 en el bolsillo de atrás. El abrazo torpe de un amigo que mañana (igual que ayer) será un extraño, un remitente jamás imaginado y silenciosamente deseado, el rubor de una primera vez, una carcajada que hace llorar y una boleta virtual para ganarse el tiquete dorado de Copa Airlines. La sonrisa de un amigo cuando nos lee el pensamiento, el monstruo que se pone a babear de pronto por un “mi amorcito” cursi, una ignorancia que se atreve, un valiente que se descubre, un cantante favorito y derrotado que hace un esfuerzo lazariano para dejarse resucitar, un cantante favorito. Una feliz navidad con novena, natilla, ojuelas y buñuelos, un feliz año nuevo con borrón y cuenta nueva y la llegada de una prueba irrefutable de que mejor que los buenos finales, todos los principios.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ana!!

Felicidades y lo mejor para vos y los tuyos para el 2008!! Espero que este año que empieza sea de reencuentro...

Un placer compartir parte del viaje con vos!

Lo mejor y un abrazo grande!!
Salud

Fede

ana dijo...

a falta de emociones me las invento...
gracias, hay momentos en los que me parece que todo ha sido un sueño, una invención, con eso de que a fuerza de imaginar las cosas acaban convirtiéndose en realidad...
nada mejor, que un chupito de esperanza para recordar que todo es posible
besosmil,
ana