lunes, 9 de marzo de 2009

El tiempo de las cerezas

Un amigo estuvo hablando de Nacho Vegas en su blog y yo apenas me enteré hasta hoy, que estuve reblujando la Internet en busca de todo lo que por andar trabajando decentemente no he visto… leo sobre Nacho y recuerdo, lo conocí hace poco, (a su música, o sea a él mismo, que no hay quien conozca más a una artista que aquel que conoce su obra) hace un par de años si no estoy mal y creo haberme enamorado a primera oída, hace rato no lo escuchaba y se me hizo agua la oreja con solo recordarlo, así que desempolvé el disco y lo puse en mis audífonos… cómo alguien tan distinto a uno puede hablar de sí mismo como uno quisiera hablar... el mundo se vuelve un lugar más amable cuando nos encontramos con cosas así, como cuando oigo una canción nueva de Bunbury y descubro con asombro que está envejeciendo igual que yo, y que esa vejez se puede decir tan bien que se puede cantar… o como cuando por arte de magia, a la vuelta de la esquina, en la misma calle de Internet donde volví a ver a Nacho, me encontré con El cuaderno de Saramago, y me quedé boquiabierta leyendo al ilusionista de las palabras, que tan pronto saca un elefante rosa del sombrero como un poema de Pessoa que nos pone la piel de gallina, desde ese día lo leo todos los días, y siempre me quedo muda, y con la sensación de que después de haberlo leído a él, cada palabra que pueda escribir aquí es un atrevimiento.

Toca admitir entonces que en medio de la estupidez suprema de este mundo, en medio de las franjas de Gaza; de la reelección infinita del dictador; de las Vicky Dávilas del planeta; del poco sentido del humor que tienen los celulares, que no nos dejan entender los chistes que dice alguien amable al otro lado por andar entrecortándose; de la vejez de las buenas ideas; de esa “mano que sale del estómago, aprieta el cuello y no deja respirar” que es el síndrome de abstinencia del amor; del uniforme de siliconas y camisetas con estampados dorados; de la desfachatez de Juan Manuel Santos; de la desgana de las ganas; de las falsas esperanzas de unidad que vende el facebook; de los celos; de las mentiras innecesarias; de las triples personalidades en las que uno ni siquiera presiente la peor; del desamor; de la gran feura universal de nuestros tiempos; en medio de todo eso, la belleza se defiende sola, y con un poco de suerte se nos planta oronda al frente y nos salva la vida:

El sobrino pequeño se sienta en nuestras piernas poniéndonos al frente la curva perfecta de un cuello del color de la miel tostada y la piel de melocotón; un hombre valioso que se había muerto en nuestros sueños y los noticieros, resucita hoy saludando desde sus ojeras sonrientes con un “hola mi amor”; la capacidad de la serpiente para quitarse la piel y quedar como nueva; el amor que impune, palidece todas las máscaras y no espera para desnudarse ante nosotros; la valentía de un gobernante; las palabras aclarantes; el diccionario de las ideas sin fin; la telepatía visceral; la coherencia de un escritor; la fe de los amigos; las lágrimas que se nos escapan viendo a los arlequines del Circo del Sol; la solicitud de los ayudantes; la democracia de la risa; ese lugar sin egos; la felicidad de los dragones; la belleza de la infraestructura (Léase: base material sobre la que se asienta algo) y por definición de los arquitectos; los apellidos raros; sllumdog millionaire; Buenos Aires y Córdoba tejiendo la rueca mientas me esperan siempre; el azar que se compadece y nos acaricia la espalda un día…

Me disculpan si me estoy repitiendo, podría quedarme así el infinito entero, pero hay que homenajear a la belleza, que de tanto estar impuesta en los carteles que anuncian la felicidad, parece haberse cansado de esperar a que la vuelvan a mirar, sin embargo hay que seguir buscándola, que de mariposas en el estómago es capaz de vivir el hombre, sobretodo en estos tiempos de infinita sed de ilusiones.

3 comentarios:

Adriana Maria Pineda dijo...

nena... esta bellisimo...

Julian dijo...

salud y aplauso por la belleza y por ti, gracia spor compartirla conmigo

Anónimo dijo...

Viva por esta y por todas las otras.... Hermosa y profunda como tu. Gracias por alegrar una noche de cansancio y desgano,
Tu bioenergetico y amigo